EL SOL BRILLANTE DE LAGUNA GÓMEZ
DIBUJA una
línea/horizonte con el crayón naranja y se
pierde en el abanico de eucaliptos mientras un pejerrey salpica gotitas de
agua salada y hace que las flores bailen y el
muelle bostece y el ruiseñor hable de
ausencias mientras el otoño continúa derramando lágrimas amarillas.
DUERME el invierno cuando
las aguas lo acunan y le susurran
secretos entonces la luna se
adueña del muelle, de las flores y los
eucaliptos tiemblan mientras la caña de pescar descansa en la canoa: no hay red ni pescador, la casa está vacía y los nidos también.
ACARICIA con timidez el costado de la canoa y un colibrí enamorado le da besos a las flores y se confunde
con una nube de mariposas y se
llenan los nidos y se come pejerrey adobado y todos
bailan en el brindis de primavera.
ARDE en el
rostro del paisano y es un espejo de agua que lo ciega mientras cae una
multitud de peces en la red y él los trae para que sus hijos coman y una copa de
vino lo alivia mientras
las chicharras se confunden con
el bullicio de las cotorras y se acopla un grillo que le canta una serenata
a la luna en las
noches de verano.
Débora Mayol Parodi

Poema dedicado a la hermosa Laguna, une recuerdos de la infancia y la familia. Por los seres que ya no están pero que hicieron parte de la historia.
ResponderBorrarQué belleza! Transportarse en tiempo y espacio, llevando a los seres amados para recordarlos. Aplausos, Deby!
ResponderBorrarGracias Lore por la visita y el comentario. Abrazo
BorrarUna descripción perfecta, el lugar lo amerita. Imágenes bellas que coronan el paisaje. El paisaje parece real pesca en busca de peces para llevar los frutos al hogar. Es verdad que las aguas ciegan ante la presencia del sol. Recuerdo los días pasados de vacaciones con mis hijas. Muy hermoso .
ResponderBorrarRecuerdos de la infancia que son eternos. Un abrazo fuerte Cristina Merino.
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